miércoles 18 de noviembre de 2009

Ojala no hubiera nacido

Hoy ha sido un mal dia.Despues de una baja laboral larga, tras ser eliminadas las funciones de mi trabajo de un plumazo, y con la mala suerte de que al jubilarse mi jefe nombraran a un inepto impresentante que ni se dignaba venir a trabajar, y cuando lo hacía era para fastidiar a los pocos que tenía a su cargo, el nuevo destino por llamarlo de alguna forma que me han buscado es un sitio por el que ya han pasado varias personas y han salido corriendo.En dos años, tres señores ocuparon la susodicha plaza, y se marcharon rápidamente de ahi.Por supuesto, el único candidato disponible era mi menda lerenda.
Encima, en ese departamente hay dos procesos penales por acoso laboral en los tribunales y un contencioso administrativo por dejar a una persona sin funciones, con una mesa vacía en el pasillo y con órdenes de que nadie le dirija la palabra.Maldito mobbing...es increible mi mala suerte, no puedo ni podre entender nunca cómo tengo tan mala suerte,me quitan mi trabajo, me hacen mobbing y ahora me mandan a un sitio peor...
El médico me ha dado un alta con muchas reticencias,el alta pone "mejoría clínica en fase secundaria de cuadro depresivo reactivo a situación de conflicto laboral", me mantiene el tratamiento con lexatin y esertia, y he de volver a verlo en pocos días por si se produjera una recaída, algo que no sería muy descabellado.Laboralmente estoy para el arrastre, fracasado, quemado y derrotado, tras muchas horas de estudio y una carrera de ingeniero que no me ha servido absolutamente para nada.Durante no mas de dos años he tenido la suerte de tener un buen trabajo, algo que me parecía imposible, dado mi mal fario.Y al final, como era de esperar en un gafe que arrastra una maldita mala suerte, me lo han arrebatado como cuando a un niño le dan un caramelo, empieza a saborearlo y entonces le abren la boca y se lo quitan.
Muchas veces solo pienso lo bueno que sería no haber nacido, no sentir nada, no sufrir pena ni dolor, no tener problemas y no tener que tomar pastillas para poder dormir.
La culpa la tienen Adan y Eva, si no se hubieran liado....ojala no hubiera nacido nunca ni yo ni nadie....Y me encuentro fatal.Dudo que esta noche pueda dormir.

martes 3 de noviembre de 2009

Ser gafe y dedicarse a la halterofilia

Bueno, sigo vivo pero ya van 7 meses de baja laboral por depresión, (y me han pasado tela de cosas, pero no tengo muchos animos para escribirlas), la medicación me deja fatal, aunque al final, despues de perder o mejor dicho robarme mi trabajo, van a tener la gentileza de darme otro, porque nadie lo quiere (así sera la sorpresita que me tienen reservada).
En fin, si eres gafe y piensas en dedicarte al deporte, mejor es buscar siempre algo tranquilo y de no mucho riesgo.
El dedicarse a la halterofilia puede traer graves consecuencias, y si no pues mirar el video y os dareis cuenta:


lunes 29 de junio de 2009

El regalo


No, no estoy muerto, pero casi casi.La maldita mala suerte que siempre me acompaña hace que me encuentre de baja laboral por depresion, relacionada directamente con mi trabajo, trabajo que me han quitado por la cara y que hace que, aparte de no dormir, estando a base de lexatin, deprax, esertia y una serie de medicamentos que me dejan para el arrastre, mi estado anímico se encuentre por los suelos.Algunas veces he intentado relatar mi experiencia por aqui, pero nada mas sentarme a escribir, las glándulas lacrimales me juegan malas pasadas, y la medicación me impide hasta concentrarme lo suficiente para escribir.Solo dire que la depresión es una enfermedad horrible, que te anula la personalidad, pero el acoso laboral o mobbing que es lo que ocasiona mi enfermedad, sintiendo impotencia por no poder hacer nada por recuperarlo, agrava aun mas mi estado anímico.
Y hoy quiero relatar un extraño suceso que me acaba de ocurrir, que por no tener nada que ver con mi tragedia personal me permite desahogarme un poco.
Utilizo internet como algo que me permite entretenerme, y hace mucho que estoy apuntado a una página de encuestas, que promete "grandes premios" por tan solo rellenar encuestas y dar opiniones.Decir que, mas que para otra cosa, lo uso como herramienta de distracción y he rellenado numerosas encuestas, casi todas relacionadas con consolas de videojuegos, teléfonos móviles, películas de estreno y hasta comidas para perro.
Recibí hace cosa de dos semanas un email donde se me indicaba que "un respetable fabricante internacional de una primera marca de su sector" me mandaba un producto para que lo probase y evaluase,recibiendo a posteriori otro correo para rellenar una encuesta sobre el mismo.
Aunque parezca mentira, hace tres días recibí un aviso de correos para retirar un paquete en la oficina destinado a mi, procedente de "belgium", lo que me hizo recordar que lo único que podía recibir era ese extraño y misterioso "producto".Por fin, alguien me habia regalado algo, cosa curiosa pues en mi vida nunca he acertado a la loteria, la primitiva, ni me ha tocado nada.Es mas, recuerdo que cuando mi madre compraba lotería la ocultaba porque decía que si la miraba "el número ya no salía", cosa que, sin mirarlo ni acercarme siempre pasaba.
¿Habrá cambiado por fin mi suerte? me preguntaba.
Al día siguiente, muerto de curiosidad fuí raudo y veloz a primera hora a la oficina de correos, algo alejada, y mis pensamientos rememoraron la última vez que fui a una oficina de correos.El pasado año, tras desayunar con un compañero de trabajo,valientemente éste me dijo que lo acompañara a recoger una carta certificada que había recibido.No podía ser de otra manera:Se trataba de una notificación judicial por un conflicto de lindes de una finca heredada de su madre, que le conllevó,hasta el momento de darme de baja, fuertes gastos económicos de abogados y topógrafos, gastos que no habían terminado todavía, pues la cosa sigue su curso.Y es que ir a recoger una carta con un gafe conlleva eso.Mis pensamientos se tornaron negativos, ¿qué podría ser aquel paquete?.¿Me esperaría otra desgracia?.
Al llegar a la oficina e identificarme, pude ver cómo la empleada aparecía con un paquete enorme, bastante más grande de lo que pensaba, proveniente de Bélgica.En el remite figuraba la empresa de las encuestas.Por su tamaño, debía sería algo pesado,pero curiosamente, al cogerlo, se notaba muy liviano.
Despues de recogerlo, por el camino,y debido al poco peso, agitando el contenido, y a los tipos de encuestas que había realizado,llegué a la conclusión de que solo podía ser una cosa: un movil de última generación, con bluetooh, conexión a internet por wifi, bien embalado para evitar golpes, pero....¿tendría trampa?.Lo mismo se trataba de un timo, teléfono "gratis" pero haciendo contrato de estos de estar dos años pagando....así que decidí que, si no era de prepago, intentaría venderlo al mejor postor.
El calor reinante, y mi curiosidad, hicieron que a pesar de la flojera con que me dejan los antidepresivos llegara pronto caminando ligero a casa para poder ver el contenido del paquete....
Con mucha curiosidad y prisa, abrí la caja para coger el movil y.....me encuentro con que el "regalo" se trata de un paquete de cuatro rollos de papel higiénico, con una carta para que lo pruebe en el plazo de un mes, en que me mandaran un formulario que tengo que rellenar.















En fin, es mi suerte, para una vez que me regalan algo....en el trabajo me han dado por el culo, y en internet, para el culo.
Y es que gracias a mi mala suerte, en todo voy de culo....

jueves 9 de abril de 2009

Ser gafe en semana santa

Mi maldita mala suerte y mis desafortunadas circunstancias laborales me ha llevado a una fuerte depresion por lo que no actualizo el blog, sobre todo porque la medicación me deja aun peor de lo que estoy.

Por ser semana santa,he querido hacer un esfuerzo para mostrar la mala combinacion que es ser gafe y participar en las procesiones.
Para nosotros lo mejor es quedarnos en casa y acostarnos hasta que pase todo...

miércoles 4 de marzo de 2009

Ser gafe y meterse a cazador

¿Eres gafe y alguien te invita a una cacería?
La verdad es que es mejor quedarse en casa.
Pueden pasarnos muchas cosas, te lo aseguro....

miércoles 11 de febrero de 2009

El desempleo y las lentejas con chorizo



Ahora que en estos días veo que mucha gente pierde su trabajo, o sufre una reducción de su sueldo, me ha venido a la memoria lo que me sucedió con el primer trabajo que tuve.
En esa época yo era estudiante, y los mandamases que gobernaban subieron las tasas universitarias un 6% ...de media. En realidad, la subida para escuelas técnicas , como era mi caso, comparada con la del año anterior era del 22, 4%. Como mi padre tenia una pensión escasa, pude sentir el miedo de no poder matricularme de las asignaturas que quería por problemas económicos, así que solo quedaba una alternativa: un trabajillo que, con una duración máxima de un par de meses me permitiera ganar lo suficiente para pagar la matricula aunque no pudiera ir a clase el primer mes del curso.
Mi padre, recurrió a algunas de sus amistades y, para mi desgracia, un hijo de un intimo amigo suyo se ofreció a colocarme de vendedor en la empresa para la que trabajaba, donde hacia falta gente. Angelito, así se llamaba, llevaba un año y medio de comercial y decía que le iba muy bien. Tras hablar con el, me dijo que me presentaría al director comercial, y dado que había una campaña en marcha me admitirían sin muchos requisitos.
La entrevista de trabajo fue muy corta con un hombre calvo, con pelo en los laterales, y un extraño caracolillo en el frontal de la calva, algo que, junto a sus gafas de montura negra y sobre todo a su acento gangoso, arrastrando las “erres” hacia, lo digo sinceramente, muy difícil no reírse delante de su cara.
El trabajo en si, no era sino una campaña de promocionar y vender una tarjeta de fidelizaciòn de la empresa, y mientras que Angelito tenia un contrato en toda regla, con un salario fijo, a mi lo que me hicieron firmar era una especie de contrato basura o contrato mercantil, donde no había salario ni sueldo, era a comisión y quizás por eso, porque nadie lo quería, no hubo problemas para conseguirlo. La primera semana, con un vendedor experto, debía ir con el para “aprender”, y por supuesto no ganaría nada de dinero, pero serviría como practica de venta. La segunda semana, tenia que desenvolverme por mi cuenta y riesgo en algunos lugares específicos con los que la empresa había concertado telefónicamente que un agente de ventas se pasaría para ofrecer la tarjeta. Aquí si que ganaba a comisión los contratos de tarjeta que hiciera y al acabar esa semana, los nuevos comerciales se reunirían con el gangoso para exponerle los resultados obtenidos, paso previo para los mejores vendedores conseguir un contrato laboral mas serio que sí ofrecía un salario fijo y comisiones.
La primera semana fue terrible, el vendedor veterano era un loro parlanchín, y encima la campaña se centraba en visitar polígonos industriales, en la periferia de la ciudad. Quizás, porque el tio hablaba por los codos, conseguía buenos resultados, la gente para que los dejara en paz solicitaba la dichosa tarjeta y se le notaba experiencia y mucha maña en el trato con la gente. La segunda semana, ya sabiendo que trabajaba a comisión se convirtió para mi en una autentica obsesión: 48 era la cifra mágica. Cada 48 contratos, este pobre estudiante podría pagar el importe de una asignatura. Y así, recibiendo al principio de la semana una larga lista de lugares que visitar, casi todos ellos situados en la periferia de la ciudad. me puse manos a la obra, obteniendo un pobrísimo resultado. A pesar de mis esfuerzos, de gastar suela de zapatos, con mi mala suerte solo conseguí que se interesaran por la puñetera tarjeta 32 personas, estaba claro que no servia para ser vendedor.
Al principio de la semana siguiente, había llegado la hora de rendir cuentas ante el gangoso el cual de esta forma sabria si eramos buenos vendedores. Ese fatidico dia, nos citaron a las 4 de la tarde, con vistas a que por esa mañana pudiéramos hacer visitas. A mi casa llegue para el almuerzo con mucha hambre y tuve la mala suerte de que mi madre me había preparado un enorme plato con dos ristras de buen chorizo de matanza de la sierra que nadaban entre una copiosa cantidad de lentejas, que, debido al hambre con que llegue a casa fueron engullidas rápidamente.
Faltaban diez minutos para la reunion cuando pude entablar conversación con los noveles compañeros. Cada caso, cada vida, era un reflejo del mercado laboral. Entre los siete que éramos, habia dos licenciados universitarios que, hartos de buscar empleo infructuosamente tuvieron que coger este trabajo, otro vendedor estaba casado y vivia con los suegros por no poder comprarse un piso, y asi, entre rumores de que a finales de mes harían contrato a tres de nosotros, entramos en una pequeña sala con una mesa circular donde, además del gangoso apareció un hombre enchaquetado, fumando un puro enorme, con un rostro muy serio que resultó ser el subdirector comercial de la entidad. El gangoso comenzó dándonos las “gdacias” por el “esfuedzo dgealizado” y que cada uno dijera su nombre y cuantas contratos de tarjeta habia conseguido. Para mi desgracia, las lentejas con chorizo comenzaron a pasarme factura. La digestión, el estomago, exigían que determinados gases que se habían producido en mi cuerpo fueran expulsados del mismo con celeridad y diligencia. Dado que estaba en una reunión con muy poca gente no podía abandonarla, asi que decidi dar ordenes rigurosas a mi esfínter para que, permaneciendo cerrado no dejara pasar esos molestos gases hasta que finalizara la misma, esperando que la reunion fuera breve. Mientras cada uno se presentaba y autoalababa su trabajo, la masa de gases comenzó a incrementarse, y a presionar con mas fuerza por salir de mi cuerpo. Mi esfínter cerrado a cal y canto, fue apretado aun mas para que aguantara los embates de la masa gaseosa, pero ello hizo que los gases subieran por mi vientre causandome una sensación de malestar general, y a duras penas podia contenerlos. Mi rostro comenzó a mostrar a los presentes una sensación de pena y de dolor que trataba inútilmente de disimular. Un minuto después, tuve que comenzar a moverme en la silla donde estaba sentado, apoyando una nalga en el asiento e inclinándome 30 grados apretando fuertemente mi esfínter a fin de contener el ímpetu de esos gases molestos. Como si fuera un diapasón, me movía de un lado a otro de la silla, cuando me toco el turno de palabra. Con rostro descompuesto, dije mi nombre, las pocas ventas que habia realizado y, sin muchas ganas de hablar como los otros que loaban a la empresa, cedi mi turno al compañero de al lado. Mientras este disertaba sobre sus ventas, decidí abrir un poco mi esfínter, con disimulo y gran cuidado a fin de que no se escuchara la salida forzada de gases de mi cuerpo. ¡Piiip!. Con horror, detuve la salida de gases de inmediato, había sonado un pequeño pitido y los que estaban a mi lado volvieron si rostro hacia mi. El turno de palabra, pasò a otro vendedor, bastante pesado y enrollado, que parecía que hablaba en un parlamento en vez de para un grupo de aspirantes a vendedores. Durante su disertación, la gran nube gaseosa acumulada en mi cuerpo había adquirido dimensiones enormes, un dolor de barriga inmenso subía desde mi bajo vientre hasta el estomago, y fue cuando decidí que no me quedaba mas remedio que evacuar o reventar por culpa de las dichosas lentejas. Con sumo cuidado y disimulo, me senté derecho en la silla, me eche hacia delante y abrí mi esfínter levemente. Durante segundos que me parecieron eternos, un pequeño pitido era apreciable, creo que por todos los componentes de la mesa. ¡Piiiiiiiipiiiiiiii…….! Y sin poderlo evitar, al final del pitido se escucho un ¡Prooooom.! enorme, seco y sonoro, que hizo que el del discurso se callara y el que estaba a mi izquierda empezo a reir a carcajadas mientras mi rostro adquiria un color rojo. El gangoso, dijo ¿Qué ha padado, que ha dsido eso?, el que fumaba el puro dijo: ¡Por Dios, que vergüenza, que poca educacion! ¡Un respeto, esto es una reunion de trabajo!.A los pocos segundos, un olor apestoso inundaba la sala, y se mezclaba con el olor a puro habano, contaminando el ambiente mientras que el compañero de al lado reia a carcajada limpia y el gansoso dijo en su tonillo que “ si do fuedda cliente y viene un venddedo a peedse lo echo a da calle”, lo que hizo que el que estaba a mi lado se cayera al suelo desde la silla y empezaron a saltarseles las lagrimas, a tal punto que la reunion se tuvo que suspender. Muerto de vergüenza, una vez que salimos intente hablar con el gangoso para pedir disculpas, pero el del puro me cortó el paso,y señalando al de la risa y a mi, nos cito al dia siguiente en su despacho a las nueve, para “comentarnos algo de las ventas con mas detalle”.
De camino a mi casa, las dichosas lentejas hicieron que, aprovechando calles poco transitadas aliviara mis molestias, todas las ventosidades eran de la misma naturaleza, sonoras y bastante apestosas.
A la mañana siguiente, el señor del puro no estaba, había “salido” y su secretaria nos dijo a los dos que solamente era para darnos un cheque con nuestras comisiones e indicarnos que sobraba personal, que de momento no nos necesitaban pero que nos llamarían dentro de dos meses para otra campaña. (evidentemente no me llamaron mas)
Para mi desgracia, mi padre se enteró de lo sucedido por el padre del Angelito y tuvo una bronca enorme conmigo. Aquel año tuve que matricularme de dos asignaturas menos por culpa de las tasas dichosas.
Cosas de mi mala suerte, soy el único que ha perdido un trabajo por culpa de unas lentejas con chorizo……

domingo 25 de enero de 2009

Canciones donde se cuentan experiencias gafes

A veces, los gafes nos desahogamos componiendo, con mayor o menor calidad, poemas acerca de las experiencias desafortunadas que hemos padecido.
A esas bellas rimas que nos salen de lo mas profundo de nuestra gafada alma, algunos se atreven a ponerle musica, y otros incluso si se hacen con una cámara de video, llegan a colocar bellas imágenes llenas de profundo sentimiento.
Es es caso de Chinitito, que primero compuso esta bellisima letra tras una experiencia desafortunada, dedicada a una chica no muy agraciada físicamente:

Estoy enamorao de una niña
que es casi casi un tumor
Cuando la vió la comadrona
dicen que se vomitó
Me gusta por lo bien que se mueve
y lo bien que me hace el amor

De la mamada espero un arte
¿se dejará por el culo?
Eso es muy importante
en nuestra relación

Chúpala, chúpala
que no te vea la cara
Chúpala, chúpala
que me vas a provocar

Y posteriormente, tras ponerle música, compuso una canción a la cual siguió el oportuno videoclip con un resultado que cada uno juzgará por sí mismo:

Videoclip - Chinitito from malviviendo on Vimeo.

En fin, no se si eso de que no te vea la cara va mas por el que por ella, cosas de la mala suerte....